Iglesia de Morales del Vino


IGLESIA PARROQUIAL DE
NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN
MORALES DEL VINO (ZAMORA)





La iglesia de la Asunción de Morales del Vino, por su cercanía a la ciudad y al trazado de la Vía de la Plata, es un punto de referencia para peregrinos y viajeros.

Morales está situada en la Tierra del Vino. Ya el nombre de la comarca refleja la estrecha relación que durante siglos mantuvo con el cultivo de la vid. Tenemos constancia de la existencia de Morales desde 1106, cuando aparece citado en una donación de casas, viñas y palomares. Hasta el siglo XIX, fue conocido como Morales de Zamora.

Recientemente este municipio ha experimentado un fuerte crecimiento, por su cercanía a la capital de la provincia y sus buenas conexiones, pasando de tener en 1970 apenas 900 habitantes, a contar en la actualidad con más de 3.000. Y así se sitúa como el cuarto municipio con más población de la provincia.

EL TEMPLO

Podemos acceder por cualquiera de las dos puertas. La puerta sur, la más antigua, decorada con motivos florales, pertenece a las últimas etapas del estilo gótico, aunque ya presenta características del plateresco.


La puerta norte, construida a mediados del siglo XVI, tiene ya un estilo marcadamente plateresco. Representa varias escenas relacionadas con la salvación: Adán y Eva, la Anunciación de la Virgen, con el Espíritu Santo representado en forma de paloma y la figura de Dios Padre. Vemos también dos medallones de San Pedro y San Pablo, varias gárgolas labradas, adornos florales y el escudo de armas del entonces obispo de Zamora, Don Antonio del Águila.


Nos encontramos con un interior de tres naves donde hay arcos amplios y sobrios que conducen a la capilla mayor. Ésta es la parte más antigua del templo, acabada en 1522. La capilla, de planta ochavada, se cubre con una elegante bóveda de crucería.


Las tres naves del cuerpo de la iglesia tienen bóveda de ladrillo. Fueron construidas en 1770 y pagadas por Don Juan de Luelmo y Pinto.

EL RETABLO MAYOR


El retablo de la capilla mayor fue construido por Juan de Montejo en 1589. Está dedicado a la Asunción de la Virgen, una imagen pensada para tener camarín, que fue suprimido en el siglo XX por su deterioro. Los relieves que la rodean representan escenas de la infancia de Jesús: el Nacimiento, la Adoración de los Reyes, y más arriba la Presentación en el templo y la Visitación de la Virgen a Santa Isabel.

En el segundo piso están también las figuras de los cuatro Santos Padres de la Iglesia: San Gregorio, San Ambrosio, San Agustín y San Jerónimo. Todas ellas de Esteban de Rueda, igual que el San Juan Bautista del hueco superior. El conjunto es una de las mejores obras renacentistas de la provincia

A la izquierda del altar se encuentra la sacristía, construida en 1756.

QUÉ MÁS VER EN EL TEMPLO

En el mismo presbiterio tenemos un conjunto de cuadros de los doce apóstoles, realizado en 1773.

En el inicio de la nave, encima de una columna, la Virgen con el Niño de Alejo de Vahía, de finales del siglo XV, llamada Virgen de los Ángeles o de la Leche, una de las piezas más excepcionales del templo.



En las paredes del templo se sitúan diferentes retablos e imágenes, de distinta calidad. El primero, en la cabecera de la nave izquierda, dedicado al Cristo del Miserere, con un Calvario atribuido a Juan de Montejo.



El retablo del Nazareno contiene la imagen de Jesús, de vestir, que participa en la procesión de Semana Santa.


También participa la Soledad, con retablo propio a los pies de la nave.


Siguiendo el recorrido por el templo, encontramos el retablo de San Juan Bautista, con las tallas de San Esteban y San Tirso. Y finalmente la Virgen del Rosario, en su retablo, imagen de gran devoción. Es la virgen que sale en procesión cada 9 de mayo hasta la ermita del Santísimo Cristo de Morales, donde se realiza la popular romería que congrega gentes venidas de la capital y de diversos puntos de la provincia.


En el coro alto se sitúa el órgano, fechado en 1773 y restaurado en 1981. Tiene una magnífica sonoridad y es uno de los mejor conservados de la zona.


En el mismo coro se pueden ver un cristo gótico, del siglo XIV, y una Virgen Dolorosa y San Juan del XVII.




LA CAPILLA DE LA VIRGEN DEL ROSARIO

Mandada construir en 1770 por Don Juan de Luelmo y Pinto, obispo de Calahorra y La Calzada, nacido en Morales del Vino. Está adosada al lado derecho de la capilla mayor. Se cubre por una cúpula y está decorada con adornos y marcos de estilo rococó.


En la cabecera, en un retablo de madera y yeso, la Virgen del Rosario, atribuida a Luis Salvador Carmona; de la misma mano son las dos figuras que la acompañan: Santo Toribio de Mogrovejo y San Francisco Javier, así como la Magdalena penitente de la parte superior.


Los retablos laterales están dedicados a San Francisco de Asís y San Antonio Abad. En la capilla vemos también un cuadro de Santa Teresa y las imágenes del Sagrado Corazón de Jesús, San Isidro y la Inmaculada.

La capilla está separada del resto de la iglesia por dos rejas, que en la parte superior muestran el escudo episcopal de Don Juan Luelmo y Pinto.


EN SÍNTESIS

La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción no solo es el monumento más emblemático de Morales del Vino, sino también una de las joyas patrimoniales más sobresalientes de la provincia de Zamora. El edificio comenzó a construirse en estilo gótico y se acaba en estilo plateresco. Además, en el interior podemos ver elementos renacentistas manieristas. Es por tanto una de las pocas obras de estos periodos que se encuentran en nuestra provincia. Su extraordinaria riqueza artística la sitúa entre los templos más relevantes del patrimonio zamorano.